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Efe Uno Paraguay

Asunción del Paraguay

Asunción es la capital de la República de Paraguay. Está situada sobre la orilla izquierda del río Paraguay, que la separa al noroeste de la región Occidental y al sur del territorio argentino, frente a la confluencia de los ríos Pilcomayo y Paraguay. Su altitud media es de 43 metros sobre el nivel del mar.

La capital paraguaya goza de un clima agradable durante todo el año, con una temperatura media anual de 24 ºC, con máxima que alcanza los 29ºC, y una mínima promedio de 19ºC. La precipitación anual es elevada, ya que supera los 1.400 mm.

La llamada “Madre de Ciudades” es el asiento de las instituciones políticas más importantes de Paraguay así como de sus actividades económicas, siendo el principal puerto fluvial del país, el eje de la industria, el comercio, la banca, actividades socio-culturales y profesionales de la nación.

Actualmente en la ciudad de Asunción viven unos 550.000 habitantes (según el censo de 2012), distribuidos en un área superficial de 118 Km2,  siendo, por tanto, su densidad media de unos 4.400 Hab/Km2. (1)

FUNDACIÓN DE LA CIUDAD Y ETAPA COLONIAL.

La ciudad de Asunción fue fundada el 15 de agosto de 1537 por el capitán D. Juan de Salazar y Espinoza, quien llegó a Asunción con D. Pedro de Mendoza, primer adelantado del Río de la Plata. La fundación del fuerte daría vida a la ciudad de Asunción que fue construido en el territorio de la tribu Guaraní de los Carios que ocupaban la región. (2) Los guaraníes de la región Oriental se asentaban en grandes guáras o regiones geográficas bien delimitadas. El guára de los indígenas cario-guaraníes, que por entonces se extendía entre los ríos Manduvirá y Tebicuary, fue la comarca donde Juan de Salazar de Espinoza fundaría el 15 de agosto de 1537 Asunción. (3)

Así lo confirma plenamente Ribera:

“El dicho capitán Juan de Salazar se bajó por el río abajo y con mi parecer y acuerdo de otras personas hizo y asentó una casa fuerte en este puerto de la Asunción, refugio y amparo de la gente cristiana…” (4).

Los fundadores del nuevo fuerte fueron Salazar y Mendoza que actuaron como pares cumpliendo lo preceptuado por las ordenanzas de Indias. Además, Asunción era una zona estratégica desde donde salieron las nuevas expediciones que fundarían definitivamente Santa Fe (1573), Buenos Aires (1580) y Corrientes (1588). (5)

El pequeño fuerte, sólo una casa de madera, recibió el nombre de Nuestra Señora de la Asunción, por haber sido erigido en su día: “Nos desembarcamos en este pueblo –escribe el clérigo Andrada– adonde agora está asentado este pueblo que se dice la ciudad de la Asunción, porque en tal día se comenzó a asentar y edificar…” Según los relatos de la época, el lugar fundacional era una pequeña entrada del río, resultado de la confluencia de los arroyos Pozo Colorado y Los Patos que conformaban una pequeña barranca donde las carabelas podían resguardarse. El lugar, estaba lleno de vegetación y arroyos (6).

Ruy Díaz de Guzmán, refiere sobre Asunción: “Esta ciudad es tierra muy fértil, y muy buen temperamento, abundante de pesquería, caza y mucho género de aves. Danse en esta tierra todo género de frutas de Castilla, y mucho de la tierra, en especial viñas y cañaverales de azúcar, de que tienen mucho aprovechamiento”. (7)

El fuerte que estableció Salazar sobre la barranca del río –según Moreno–, con la colaboración de los guaraníes, no difería de las viviendas indígenas, en cuanto a los materiales de construcción. Era, según el testimonio de su mismo fundador,“una casa de madera, con su techo de paja indudablemente”. Pero el modesto recinto fortificado debía tener alguna capacidad, porque dentro de él se concentraron todos los elementos de la naciente población. Allí estaban la artillería y el parque, las moradas de los pobladores, la igle sia con sus dos clérigos, la herrería y el depósito de víveres. (8)

La ciudad se desarrollaba,  en torno a la Casa-Fuerte y la mayoría de la población se concentraba alrededor del núcleo formado por la Plaza Mayor y el área portuaria. Las construcciones, muy precarias, sufrieron un incendio accidental, en 1543. La reconstrucción se llevó a cabo a partir de una nueva traza, abierta e irregular que, respetando las características topográficas del terreno, permitió una mayor separación entre las viviendas.

El núcleo primitivo fue, según se ha visto, la Casa-Fuerte edificada por Salazar, y en sus cercanías se fueron levantando paulatinamente después las moradas de todos los conquistadores. En la adjudicación de los sitios intervenía indudablemente la solicitud o el deseo de las partes, que el gobierno habría contemplado, aunque fuera en favor de sus adeptos. Y a este hecho no ha podido ser extraña la configuración paulatina de la ciudad, cuyo crecimiento debió seguir la dirección marcada por el interés y las conveniencias de los pobladores.

Este interés estaba del lado del río, de las cercanías del fuerte, de las proximidades de la actividad gubernativa e industrial, que era la zona más segura y más directamente accesible a un aprovisionamiento fácil, de pesca sobre todo. Y de ahí que la Asunción se asentara originariamente sobre la barranca del río, y adquiriera gradualmente la forma de una larga franja adyacente a la misma. Allí se concentró después lo más activo de su vida urbana, y aunque su extensión creciera un tanto en otras direcciones, conservó durante siglos ese rasgo saliente de su formación inicial (9).

No será hasta finales del siglo XVI, en 1598, cuando se delimite la ciudad de Asunción en 100 leguas a la redonda.  El 17 de diciembre de 1598 el procurador de la ciudad de Asunción, Diego de Olabarrieta, se presentó ante el gobernador Hernando Arias de Saavedra expresando que: “como cabeza e primera e más antigua fue esta ciudad en esta gobernación fundada y tomó por jurisdicción e distrito más de cien leguas por todas partes así el gobierno de ellas encomendando hizo de repartimiento como aprehendiendo posesión e jurisdicción en el dicho término e distrito aunque no parece por autos e diligencias en la dicha razón.” (10)

Este, al establecer el Cabildo con nombramiento de Alcaldes y Regidores, transformó legalmente en república de pobladores los que hasta allí había sido una Casa-Fuerte. Cumplida esta legalidad, Irala repartió tierras y estableció la jurisdicción asunceña, dando comienzo al verdadero asentamiento de los pobladores de la nueva ciudad.

Al cabo de dos décadas, en el año 1617, Felipe III sancionó la demarcación municipal llevada a cabo por Hernando Arias, elevando los límites urbanos a la categoría de provinciales, consumándose así la división de la Provincia del Río de la Plata en dos gobernaciones independientes que, como ya lo expresa Moreno, se realizó por agregación de ciudades, sin respetar en lo más mínimo los criterios económicos y políticos de la zona. Prevaleció el principio meramente administrativo de la Corona de España. Asunción que había sido el primer logro estable de la conquista rioplatense y punto de partida de innumerables jornadas colonizadoras, se vio enclaustrada, determinando a partir de entonces factores geopolíticos el desarrollo de sus instituciones, de su economía y de su sociedad. Cabe destacar que la demarcación municipal llevada a cabo por Hernando Arias tuvo fines preponderantemente económicos. (11)

Las leyes españolas ordenaban –dice Juan Agustín García– que se reservaran alrededor de las nuevas ciudades tres cantidades de tierra, de propiedad común e inajenables: el ejido para recreo de los pobladores; las dehesas, confinando con el ejido para pastoreo “de los bueyes de labor, caballos y ganados de la carnicería y para el número ordinario de los otros ganados que los pobladores por ordenanza debían tener”, y los propios del municipio. Estaba prohibido sembrar estos terrenos baldíos. (12)

El trazado original de este pequeño asentamiento seguía la topografía del lugar hasta bien entrado el siglo XIX. El terreno sobre el que se fundó, era un recodo del río Paraguay con una fuerte pendiente hacia la bahía (hoy llamada Bahía de Asunción), y estaba surcado por numerosos arroyos y, en las partes bajas, por barrancos formados por los intensos raudales. Los lugares altos eran pequeñas colinas, aisladas en tiempos de lluvia. La traza, adaptada a este entorno físico, tenía un foco central: el puerto, a partir del cual crecía en forma radial ocupando los lugares altos y, especialmente hacia el este, siguiendo el curso del río. Así pues, su forma no era en damero como era habitual en otras ciudades fundadas por los españoles en Latinoamérica. (13)

Asunción, pequeño núcleo poblacional de tan solo 342 habitantes en 1615, se fue reforzando demográficamente al despoblarse varias ciudades argentinas, (debido a la hostilidad de los indígenas), y ser trasladada su población a ella, concentrando el poder de la Corona. De los ochenta núcleos españoles fundados, hasta el siglo XVII, sólo subsistió en su emplazamiento original la ciudad de Asunción. Así, en 1682, ya superaba los 9.675 vecinos y a principios del siglo XVIII, en 1721, los 26.617. (14)

La población de Asunción se asentada principalmente en el centro, donde se concentraba el poder político y el religioso, y la ubicada en la periferia, el económico. A inicios del siglo XVII, Hernandarias impulsó las obras públicas con la  construcción del Hospital de San Sebastián  y la terminación del Cabildo y la Iglesia de San Blas.

El centro de la ciudad se desarrollaba sobre la calle paralela al río que era el eje principal y unía dos área centrales de la ciudad: el puerto y la Plaza Mayor o Plaza Real, alrededor de la cual se ubicaban, según Gutiérrez, en el siglo XVIII, la Catedral, el Cabildo, la Casa de los Gobernadores, el Teatro de las Comedias y el Colegio e Iglesia de los Jesuitas. En el centro se alzaba el “rollo” y la “picota”, emblema de la justicia, así como los tablados, desde donde juraban el gobernador y los cabildantes.

Las viviendas tenían patios, eran de un piso y se construían con material precario (adobe o tapia francesa). Desde finales del siglo XVIII, se utilizaron troncos de árboles como pilares y se mejoró la ornamentación utilizando rejas y balaustras. En esta época, la ciudad se volvió más habitable pues se rellenaron zanjones, se construyeron veredas y se ocuparon los lugares vacíos. Se remodeló la Catedral, se construyeron otros edificios y se pusieron faroles delante de las casas. A finales del siglo (1796) se ordenó sustituir los materiales precarios por cerámicos.

La administración espacial de  Asunción se ejercía a través de las parroquias, que en la época colonial eran tres: Catedral, Encarnación y San Blas, creándose a finales del siglo XVIII, la Vice-Parroquia de San Roque. Hacia 1782, se realizó la primera división en tres barrios del centro de Asunción: Encarnación, Chacarita (hoy Brugada y San Blas) y Recoleta. (15)

Desde finales del siglo XVII y durante gran parte del XVIII, la continua amenaza de indígenas y bandeirantes, junto a la creación de nuevos pueblos y las necesidades de la defensa, impidieron el desarrollo de Asunción. Esta inestabilidad y la amenaza de raudales e inundaciones, afectó a las obras y edificios y fue casi imposible mantener la infraestructura urbana. Años después, en1786, se construyeron las primeras murallas de contención (desde el Puerto de Lucha hasta el Cabildo) como se ve en este plano de Azara.

Por último, en la etapa colonial, los sistemas de comunicación, comercialización y control del territorio paraguayo se ejercían desde Asunción por medio de los Caminos Reales (a Tapuá, Lambaré, Capipery, Tacumbú, de la Vera Cruz,o el Camino Real que unía Asunción con Santa Fé) y los puertos de la ciudad (Asunción, de los Patos, de los Jerónimos, de la Catedral o el de San Francisco). (16)

ASUNCIÓN EN EL SIGLO XIX.

A principios del s. XIX, una vez finalizada la Guerra de Independencia contra España, el Dr. Francia, en 1821, con el pretexto de ordenar la ciudad, sobre la trama orgánica estableció el trazado en damero, realizando, de esta manera, la “reforma o redelineado” de la ciudad, que empezó en las zonas menos pobladas y  según Wisner implicó la supresión de las calles tortuosas, que fueron enderezadas y ensanchadas, dejando de lado muchos edificios que debían ser demolidos. Algunas de las casas que se salvaron fueron: la Casa Viola, la de la Independencia y la Frasquerí. Los costos de este proceso fueron solventados por el Estado y  por las familias, que perdieron parte de su propiedad.

La reforma respetó el centro cívico y el eje principal. Agrandó la Plaza Mayor, creó tres nuevas plazas y ordenó la construcción de cuarenta nuevas viviendas en terrenos del Estado. Dispuso que todas las tierras pasaran a ser propiedad del Estado y se darían en alquiler a las familias.

En un intento de mejorar la infraestructura urbana, el Dr. Francia, realizó numerosas obras de canalizaciones; pero las calles siguieron sin tratamiento alguno. Estableció el primer alumbrado público, a base de velas, que desde 1820 corrió a cargo del Estado. (17)

En 1840, sube al poder Don Carlos A. López, quien al asumir el cargo dijo que la ciudad y las villas ofrecían un aspecto muy desagradable. Por eso decidió hermosear la capital, y otras poblaciones, creando una política de inversiones en edificios y obras públicas, a efecto de restaurar el carácter urbano de Asunción para lo cual, López contrata a profesionales europeos.

Consolidó el trazado en damero y el eje principal, (hoy Eje histórico), que unía el puerto, la Plaza Mayor y la Plaza de Armas, (hoy “Plaza Uruguaya” y ex–convento franciscano), frente a la que se ubicó la estación de ferrocarril. En los extremos del eje se localizaban los principales sistemas de transportes: la navegación fluvial hacia el exterior, y el ferrocarril hacia el interior.

La ciudad creció y surgieron nuevos barrios como: Santísima Trinidad, Mburucuyá y Botánico. Entre las obras de hermoseamiento de la ciudad destacan: la creación de la Plaza Uruguaya, en 1849, (la cual es remodelada en 1888), y la remodelación o construcción de numerosos edificios. (18)

Durante el gobierno de Don Carlos A. López, (mitad del siglo XIX), para embellecer Asunción fueron contratados técnicos europeos, especialmente ingleses. Entre ellos Taylor quien diseñó, entre otras obras, fuertes, algunas estaciones y el trazado del ferrocarril, así como el actual palacio de gobierno (ex-palacio del Mariscal Francisco Solano López).

Los edificios y  viviendas del centro de Asunción, se diferenciaban de la época del Dr. Francia,tanto por los materia les utilizados como por el diseño, la amplitud y el estilo arquitectónico de las mis mas. El neoclásico había llegado a Paraguay.

El gobierno de los López (padre e hijo, ambos presidentes) se caracteriza por la construcción de numerosos edificios y viviendas como: las iglesias de la Catedral, Recoleta y Trinidad, los palacios de Francisco, Venancio, Benigno López, Madame Lynch, y otros; el cabildo, el palacio de gobierno, el oratorio, etc. (19)

Durante el gobierno del Mariscal Francisco Solano López se contrataron más profesionales extranjeros, especialmente italianos, a efecto de continuar con el proceso de hermoseamiento de las ciudades y el desarrollo de la educación y la manufactura. Entre los arquitectos llegó a Asunción Ravizza, quien diseñó el Oratorio de la Virgen de la Asunción y Panteón de los Héroes, el Teatro Municipal, a más de algunos palacios para la familia López.(20)

La guerra, de 1864/76, conocida como de la “Triple Alianza” ya que intervinieron tres países Brasil, Uruguay y Argentina contra Paraguay, comenzó lejos de Asunción pero el 1 de enero de 1869 llegan unos 30.000 soldados brasileños al mando del Duque de Caxias y tropas argentinas se acantonaron a una legua de la ciudad. Asunción quedó prácticamente desierta y los soldados inician un salvaje saqueo matando y violando a cientos de mujeres y destruyendo gran parte de la ciudad: “Durante la noche, las casas de fácil combustión, incendiadas después de saqueadas, y grandes fogatas alimentadas por los muebles sin valor y por puertas y ventanas, alumbraban el cortejo de vehículos que transportaban hasta los buques los frutos del saqueo. Las embarcaciones zarparon hacia Buenos Aires y Río de Janeiro repletas de objetos de valor”.(21)

Asunción estuvo ocupada, (y saqueada) por las tropas enemigas, desde enero 1869 hasta el 22 de junio de 1876, cuando se retiraron los brasileños. La guerra había dejado a Asunción parcialmente destruida y los pocos sobrevivientes, unas 127.000 personas se concentraban en la ciudad y sus alrededores. (22)

Las medidas de emergencia y reconstrucción cambiaron la estructura urbana. Para  expulsar del centro de la ciudad a las personas pertenecientes a otros distritos se decidió poblar el Barrio de Trinidad y los poblados cercanos a Asunción.

Fueron vendidas numerosas propiedades del Estado con el objeto de recaudar fondos para financiar las obras de infraestructura necesarias tanto en Asunción como en el resto del país, así como para la reparación, conservación y construcción de los edificios públicos. (23)

Pocos años después de finalizado el conflicto, se ensancharon los límites del área densificada de Asunción, al abrirse las calles de: Igualdad (25 de Mayo), Progreso (Mcal. Estigarribia) y  Libertad (Eligio Ayala). En el año 1888, se construye el barrio Villa Morra y  en 1898, se inició el Barrio Vista Alegre. Estos dos, junto con el barrio Dr. Francia (hoy C- A.López), se sumaron a los ya existentes. Estas aceleradas construcciones se debían al fuerte incremento demográfico de la ciudad. En tan solo tres años (de 1886 a 1889), Asunción pasó de 24.838 habitantes a unos  51.719. (24)

Las principales obras de infraestructura fueron el inicio del sistema municipal de recolección de basuras, (en carretillas y carretas y luego en carros); el alumbrado público de petróleo de la ciudad que sustituyó al alumbrado de velas se inició en 1869. El servicio de tranvías tirado a mulas contaba con tres líneas: a Villa Morra, a Cancha Sociedad y al Parque Carlos A. López comenzó en 1872 y fue ampliado en 1883 y 1885; se amplió el servicio de luz eléctrica que, en 1893, llegó hasta el barrio aledaño a la cancha Soledad (Gran Hotel del Paraguay), se creó el Primer Cuerpo de Bomberos Voluntarios y aparecieron los primeros carruajes de alquiler en 1895.

Además, en esta década de los ochenta-noventa se otorgó la concesión del ferrocarril a los ingleses que modificaron profundamente el sistema ferroviario, entendido como un conjunto de bienes, servicios y personas que transportaba el tren entre las ciudades de origen y destino, así como entre pueblos intermedios, todos los cuales vivieron un despegue económico importante hasta la aparición de las primeras rutas asfaltadas.

Además, las estaciones ferroviarias mantenían una sobresaliente línea arquitectónica y eran, en este periodo, el centro de la vida comercial de las ciudades y pueblos por donde circulaba el ferrocarril. (25)

En 1885, se crearon el Museo Nacional y la Biblioteca Pública que se construyó en 1886 junto con el mercado  “Plaza’í” (Brasil c/Mcal. Estigarribia). Dos años después, en 1887, se autorizó la construcción del puerto y la finalización del Palacio de López (hoy Palacio de Gobierno). En 1893, se comenzó la construcción de la Iglesia de la Encarnación en su nuevo emplazamiento (Haedo y 14 de ma yo). En 1896, los descendientes de López vendieron el Jardín Botánico al Banco Agrícola  y, en 1897, se inauguró el edificio del Hospital de Caridad (hoy Hospital de Clínicas).

A nivel educativo, se creó el Colegio Nacional, (1877); en 1882, se crearon la Escuela de Derecho y el Colegio la Providencia. En 1884, se inauguró el Colegio Dante Aligheri y al año siguiente se creó la Escuela de Agricultura, en Trinidad y dos años después, la Escuela Normal de Maestros y la de Maestras. En 1889  se creó la Universidad Nacional de Asunción con la Fa cultad de Derecho y se reabrió la Facultad de Medicina, 1898/1908.

En el plano cultural, aparecen periódicos como “La Regeneración”, “La Voz del Pueblo”, “El Látigo” y “El Paraguayo”. Otras instituciones socio-culturales fueron: el 1º. Ateneo Paraguayo, (que funcionó entre 1883 y 1889); y la Sociedad Filarmónica  llamada “Sociedad de Cuarteto” (1889). En el plano social, se crearon: el club Libertad (1882) y la Sociedad Argentina de Beneficencia (hoy Casa Argentina) y años después,  la Sociedad Slava de Socorros Mutuos, (1889). (26)

Junto a estas obras y acciones de carácter público, y algunas privadas, se construyeron numerosos edificios y viviendas particulares de estilo “renacentista”. La ciudad cambió radicalmente su imagen. Las familias ricas construían mansiones fuera del radio céntrico; entre las más famosas citamos las del Gral. Bernardino Caballero (hoy Parque Caballero), la del Dr. Juan G. González (hoy Colegio San José); la de la familia Berthé ( hoy sede del Comando en Jefe del Ejército); la quinta Mangels, ( hoy Escuela Nacional de Educación Física), la del Dr. Emilio Aceval (hoy Mburuvichároga”, residencia presidencial).

En 1894 se reglamentaron las construcciones en general (la altura no podría ser mayor a 14,50 mts y la fachada no menos de 7 mts., las separaciones entre edificaciones no menores a 1,50 mts., quedando prohibido tener balcones, cornisas o cualquier saliente fuera de la línea municipal, etc.)

Entre los comercios e industrias instalados en este periodo citamos algunos, como: la principal carbonería, (1875/1906 – Antequera y 25 de mayo); la primera fábrica de hielo, en 1880, instalada por la firma Pecci y la Casa Francesa; la 1ª fábrica de fideos y pastas alimenticias (1883); la primera cervecería de Asunción (1896); la zapatería Pusineri (1897 y fábrica de calzado desde 1910). Para el manejo del sistema financiero se crearon: la Bolsa de Comercio (1883),  el Banco del Paraguay y Río de la Plata (1889) y el Banco Mercantil (1897). (27)

LA CIUDAD DE ASUNCIÓN EN LA ACTUALIDAD.

A principios del s. XX, comienza a llegar a Paraguay y Asunción un contingente considerable de inmigrantes procedentes de Europa y del Imperio otomano. El grupo de alemanes, austriacos y suizos representan el 23,8% de los recién llegados a Paraguay; posteriormente ascendería hasta el 32,6% entre 1907 y 1942. Los inmigrantes de origen italiano también fue muy numeroso; algunos de ellos se asentaron en los Barrios Gral. Díaz, Tacumbú y Tuyucuá, con fuerte arraigo en la ciudad hasta el punto de dar nombre a numerosas calles de Asunción: Sicilia, Roma,Milano o Lugano.(28) El aumento de los inmigrantes se explica especialmente por el desplazamiento de la población europea coincidiendo con las dos guerras mundiales. (29) Ello hace que la ciudad continúe con su fuerte crecimiento demográfico hasta llegar a los 103.750 habitantes en 1924 y a los 206.634 a mediados de siglo. (30)

En el plano de la ciudad de Asunción pueden ser localizados sectores cuya traza es orgánica, en antiguos barrios periféricos organizados alrededor de una iglesia que se ubicaba, generalmente, en una de las colinas. Esta traza se detecta también en las zonas aledañas al río.

Pero, a diferencia de la organicidad de la época fundacional, ella se debe a la forma abigarrada y sin planificación, de la ocupación de terrenos fiscales por contingentes de migración campesina.

La tendencia general de los loteamientos es el del la trazado reticular. Como no existió un plan regulador, y debido al crecimiento alrededor de las calles principales, a la venta aislada de parcelas de terrenos particulares y a las ocupaciones de sectores de la ciudad, en muchas ocasiones, las calles no siguen una línea recta y continua. (31)

Con la introducción de los transportes terrestres, Asunción abandonó el crecimiento hacia el río Paraguay y se desarrolló, fundamentalmente hacia el este, pero siempre radialmente, sobre las avenidas (ex Caminos Reales) que facilitaban la comunicación con el resto de la Región Oriental del Paraguay y con el exterior.

En los espacios públicos se realizaron actividades cívicas y culturales volviendo a adquirir vigencia el centro cívico. Con el tiempo, se le superpusieron los centros administrativos y comerciales, expulsando a las viviendas, cambiando su carácter y originando, de alguna manera, el deterioro urbano que hoy lo caracteriza. La ciudad expandió sus límites edificados al mismo tiempo que se densificó el centro. (32)

Desde 1950, el proceso de densificación de la ciudad de Asunción se desarrolló, principalmente, ocupando las capueras y las márgenes del río. Los nuevos barrios son: Pinosa, Barrio Jara (ex Tuyú cuá), Luis A. De Herrera, Bella Vista, San Vicente, Santo Domingo, San Cristóbal, Manorá, Ytay, Santa María, Ycuá Satí, Las Lomas, San Jorge, Madame Lynch, De la Residenta, Roberto L. Petit,  Republicano, Santa Ana. Virgen del Huerto, Mcal. Estigarribia,Villa Aurelia, Itá Enramada, Bañado, San Rafael, Bañado Cará Cará, Hipódromo.

El resultado fue una ocupación mayor del territorio y la densificación del centro urbano, especialmente desde la década de los ochenta, con la construcción de edificios en altura modificando, de esta manera, el paisaje urbano. Se crearon  los siguientes barrios: Las Mercedes, Mcal. López, Itá Pytá Punta (hoy San Antonio), Sajonia, Tablada Nueva, Pettirossi, Ciudad Nueva, Bernardino Caballero, Barrio Obrero, Gral. Díaz, Nazareth, Cañada de Ybyraí, Virgen de Fátima, Loma Pytá, Mbocayaty, Salvador del Mundo, Ñu Guazú. (33)

Este inusitado crecimiento espacial de la ciudad fue debido al fuerte crecimiento demográfico, especialmente en la década de los ochenta y noventa del siglo pasado. Entre 1962 y 2002 la capital del país registró un incremento de casi el doble de habitantes, y es actualmente la única ciudad del Paraguay en contar con más de 500.000 habitantes, sobrepasando a otros gran des centros urbanos como Ciudad del Este y San Lorenzo. (34)

Entre los edificios más destacados de Asunción construidos a lo largo del s. XX caben señalar, en primer lugar, las viviendas de las calles Eligio Ayala y Mariscal Estigarribia entre Tacuarí y Brasil, la Casa Fratta, el Hotel Hispania, Casa Art Noveau, edificios de la calle Presidente Franco, Quinta Iduna (hoy Escuela de Educación Física), Iglesia de San Francisco, Iglesia de la Encarnación, Ministerio de Salud, Universidad Católica, Banco de Fomento, Cervecería Paraguaya, o la residencias de la calle Mcal. López. En 1958, se construyeron la Biblioteca Nacional y el Ministerio de Defensa. En 1961 se inauguró el Hotel Guaraní y al año siguiente, se creó el Instituto Paraguayo de la Vivienda. (35)

La modernización de las infraestructuras de la ciudad de Asunción se inició en 1910, con la red de tranvías eléctricos y en 1929, se habilitaron los primeros trenes suburbanos. Durante esos años también se amplía el puerto de Asunción y se construye el edificio de Aduanas y el banco San Miguel con la contratación de una compañía inglesa para estas obras.

Asunción cuenta con tres vías que contactan Asunción con las fronteras Sur y Este de la región Oriental (ruta I a Encarnación, ruta II a Ciudad del Este y ruta III a Santo del Guairá). Las principales vías de acceso a la ciudad son avenidas y en menor medida autopistas y viaductos. La Av. Mariscal López conecta la capital con el vecino municipio de Fernando de la Mora y atraviesa por dos grandes zonas: el Barrio de Villa Morra y el Casco Histórico de la Ciudad; la Av. General Santos es una importante vía de acceso a la capital, lo utilizan mayormente los habitantes de la vecina Lambaré; en tanto la Av. Eusebio Ayala es utilizada fundamentalmente por el transporte público (buses) en horas punta debido a la gran cantidad de carriles disponibles. El viaducto Acceso Sur conecta con el Mercado de Abasto, importante centro de provisión y la Av. Madamme Lynch junto al núcleo conformado por la Av. Aviadores del Chaco, en el límite con Luque y el Aeropuerto, en su paso por el distrito financiero. Actualmente Asunción se encuentra en una fase de remodelación total con el proyecto de la franja costera, un sueño larga mente acariciado. Se trata en la primera etapa de una avenida que bordee la ciudad por afuera para aliviar el tránsito en el microcentro de la ciudad y servir como vía de acceso. Las medidas a largo plazo tratan de que sirva de protección a la ciudad en caso de crecidas e inundaciones. Además se recuperarían áreas verdes para recreación y construcción de hoteles y residencias. (36)

La población activa, en Asunción, según los sectores económicos, nos indica que el 81% trabaja en el sector terciario y algo más del 16% en el sector industrial, siendo inexistente la población activa en la agricultura al ser un espacio urbanizado.

En el sector industrial, Asunción cuenta con algunas fábricas textiles, agroalimentarías, de calzado y metalúrgicas así como empresas de construcción e imprentas donde trabaja algo más del 16% de su población activa.

Como apoyo a estas actividades, ya en 1906,se crearon el Banco Paraguayo y La Paraguaya de Seguros; al año siguiente se inauguró el Banco de la República (hoy Farmacia Scavone). En 1916, se creó la Oficina de Cambios que se convirtió en Banco del Paraguay en 1944, mudándose a su edificio sobre la calle Independencia al año siguiente.

En 1961 se inauguró el Banco de Fomento (ex Banco del Paraguay). En la década de los 80, se crearon dieciocho bancos privados y dos estatales, así como numerosas instituciones financieras y de ahorro. (37)

El comercio se ha desarrollado considerablemente en los últimos años, desplazándose hacia los barrios, donde se están extendiendo los centros de compras y supermercados. Los mercados municipales de alimentos son el Abasto y los mercados Nº 1, 2, 3, 4 y 5.

Asunción es el centro de la actividad nacional. Desde la capital se imparten las principales resoluciones y proyectos de los poderes del Estado y es también en donde se ubican las principales sedes de las empresas, los bancos, entidades económicas de todo tipo, culturales y sociales. (38)

El transporte público se utiliza mucho y se sirve a través de los autobuses que llegan a todas las regiones de la ciudad y las comunidades circundantes. En ella operan más de 115 empresas de transporte público con aproximadamente 1350 salidas por día. Este movimiento hace que por la Terminal pasen diariamente unas 25.000 personas, incrementándose este número durante los fines de semana a 30.000 personas y en los días festivos, como Caacupé, Semana Santa y fin de año, a la cifra de 55.000 personas por día. La terminal principal de autobuses de larga distancia se encuentra en la Av. República Argentina y sus servicios de autobús conectan todos los departa mentos del Paraguay, así como rutas internacionales a países vecinos como Argentina, Brasil, Bolivia y Uruguay. (39)

Desde 1950, las compañías aéreas Braniff, Panair do Brasil, Pluna y Real comienzaron a operar desde Asunción, pues sólo lo hacía Aerolíneas Argentinas y, desde 1980, Asunción cuenta con un nuevo aeropuerto. El Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi es la puerta principal de Paraguay nacional e Internacional, ubicado en Luque, suburbio de la capital Asunción. Este es nombrado por el paraguayo aviador Silvio Pettirossi y era conocido anteriormente como Presidente Stroessner Aeropuerto Internacional, en honor al ex dictador de Paraguay Alfredo Stroessner.

El Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi ha aumentado el número de compañías que operan en su aeropuerto pasando de 6, en 2010 a 8, en 2011, así como el número de pasajeros (882.000, en 2011) un 13% más respecto al año anterior. También aumentó en cuanto al número de vuelos 48.823 y en toneladas de carga llegando hasta las 23.114 tn., en 2011. Como desafío para los próximos años queda la modernización de sus infraestructuras con la ampliación de la terminal y un mayor espacio para los pasajeros. (40)

En el plano universitario, a principios de siglo se reabrió la Facultad de Medicina. En1921, se creó la Escuela de Agrimensura. En 1926, se reformó la Universidad y se creó la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (ex Escuela de Agrimensura). En el 29, se creó la Escuela de Odontología (Facultad desde 1937), y en 1931, la Escuela de Ciencias Económicas. En 1938, se creó la Facultad de Química y Farmacia (ex Escuela de Farmacia) y en 1944, la Escuela de Humanidades (Facultad de Filosofía, desde 1948). En 1957, se inauguraron la Facultad de Arquitectura, la Escuela de Bellas Artes, la Escuela de Administración Pública y el Instituto de Ciencias, y en 1957, el Instituto de Ingeniería Electrónica. En 1960,se creó la Universidad Católica.

En los aspectos cultural y social se creó, en 1904, la Academia de Bellas Artes. Aparecieron los primeros clubes sociales y deportivos. Se clausuraron algunos periódicos (1908) que se reabrieron  en 1912, (El Nacional, El Tiempo, El Colorado), año en que se iniciaron las transmisiones radiofónicas y la exhibición de cine. Se concedió al Club Mbiguá 25 hectáreas del Banco San Miguel (1921).  En 1909, se inauguró el Museo Juan S. Godoy y en 1913, se creó el Gimnasio Paraguayo que unido al  Instituto Paraguayo fue la base de la refundación, en 1934, del Ateneo Paraguayo. (41)

Como signo de modernidad Asunción cuenta con una serie de rascacielos destacando, de entre ellos, La Torre Ícono que es la más alta de Paraguay. Este edificio cuenta con una altura de 145 m. y 37 pisos, de los cuales 32 son viviendas y 5 son áreas comunes. Si se incluye la antena o el soporte supera los 150 metros. La Torre Ícono se localiza en la esquina de las calles Juan de Salazar y Boquerón y tiene dos particularidades: es el edificio más alto de la ciudad y el primero que aplica el concepto del “loft”, es decir, pisos vacíos que son vendidos en forma totalmente independiente para que sus propietarios los diseñen a su gusto, esto permite además que todo el nivel sea de cada residente, no está subdividido con los tradicionales vecinos de los grandes edificios con departamentos. (42)

No obstante, la ciudad de Asunción cuenta con el 29,5% de población pobre y con un 8% de su población en extrema pobreza, es decir, unas 42.000 personas. Muchos inmigrantes se ven obligados a ocupar la periferia de la ciudad, específicamente en la franja costera, conformándose así los tugurios. Son los barrios de la “franja costera” norte y sur, zonas inundables caracterizadas por altos índices de insalubridad e inestabilidad, además de las periódicas inundaciones del río que los obliga a migrar hacia terrenos altos de la ciudad. (43)

La zona periférica de Asunción está dividida en dos. Por un lado, grandes casonas protegidas por enormes árboles floridos; calles empedradas o asfaltadas, veredas limpias y parejas con un trazado urbano regular. Del otro lado un camino de tierra, cuesta abajo en dirección al río Paraguay, con enormes huecos de barro y agua, denota que es una zona inundable como podemos comprobar en el barrio de los Bañados.

Este barrio está muy densamente poblado ya que lo ocupan unas 100.000 personas que viven en condiciones precarias, en viviendas construidas de arena y barro pintadas con cal por ellos mismos o con chapas, cartones o madera de todo tipo (como se puede ver al fondo de la fotografía) y las aguas servidas por pequeños canales construidos por los propios vecinos y en donde juega algún que otro niño o se asean las personas. Apenas uno de cada diez habitantes de los Bañados tiene empleo formal. El resto recogen basura, la clasifican y venden, crían gallinas, vacas y cerdos o tienen pequeños puestos de venta ambulante. (44)

Asunción necesita innovarse, adecuarse a los tiempos, responder a las nuevas exigencias urbanísticas y recobrar su atractivo natural para, a la vez, promover nuevas posibilidades de crecimiento económico y social para sus ciudadanos. Tal vez el proyecto de remodelación de la franja costera de Asunción sea el inicio de una nueva etapa para la capital paraguaya.

Comentarios

One comment

  1. Buenas. Gracias por compartirnos estos datos.
    Si pueden especificar por favor el AUTOR de este apartado y el Año (fecha)
    gracias

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